Loco



Más tarde que antes, me decias que no. Y me quede esperando que todo sea termine. No tengo excusas para tanto silencio, no es tan triste este dolor que me quema sin dejar que me pueda defender, de vos. No quiero ver un corazón, no quiero darte mi razón y volverme loco. Me gusta tanto estar así, pendiente de lo que va a venir.
Lamento confesar, que no es la primera vez que me arrancas de mi.
No sé a donde va esta razón, que se nos perdió tantas veces en lo que va del día. No me mires con esa cara, como si supieras todas las verdades. Yo te vi destruida, sin saber a que angel rezarle. Yo te vi.
Más vale ser el malo de toda esta historia, más vale correr lejos.
Y volver, pensando que nunca podré sacar de mi este sabor amargo,
de haberte dado mi vida.


No, nunca te dare mi razón. No quiero volverme loco.

Morbel

 

Los paisajes se tornan tan iguales al cabo de dos horas de observarlos fijamente, sin perderlos de vista llega un momento en que todos los detalles se van repitiendo una y otra vez… Así como se repitió mi vida estos últimos meses, antes de decidir marcharme.

Era una noche de las que tanto me gustan, cuando no quedaban ni rastros del caluroso sol del día y se podian contar de a decenas las estrellas en el cielo. Yo tenía que esperar un par de horas más antes de poder irme a casa, pero no sentia el peso de las horas, realmente disfrutaba de estar allí. Mi oficina tenía un ventanal enorme que me dejaba casí al borde del abismo, pero que me sacaba del trabajo cada vez que me asomaba a él.

Fue ese el principio de todos los finales, como vieja cancion de amor . . .

Te lo tenia que escribir...

Entendí que somos, diferentes.

- Hola -

Vos tenes ese mundo y yo este universo. Vos tenes un universo y yo pertenezco a un mundo. Pero te conocí  y es absolutamente increíble los caminos que nos arrastran, nos conducen  y como se van formando lazos entre nosotros, sin siquiera haber hecho el mínimo esfuerzo. Suelo ser sumamente cursi. Lo soy, y vos no. Suelo ser muchísimas cosas que vos no y viceversa. Pero de tanto en cuando, somos lo mismo. Y ambas situaciones, nos unen. 
Te voy a confesar un secreto que te he dicho, pero que jamás te escribí : Adoro como reís. Me haces sonreír. Tu risa es autentica, sale de adentro, es una risa que se disfruta y que no podes forzar. Esa risa siempre me llamo la atención y ahora que la conozco me divierto intentando provocarla. Sos una gran persona. Y se que ni lo sospechas. Pero te quiero porque se quien sos, se lo que escondes y se que todavía me falta largas horas para gastar con vos. Y esa certeza siempre me hace cosquillas. Tu nombre es uno de los que uso para nombrar a mis dedos cuando cuento a esas personas especiales y  sin que hayan pasado años de conocerte aun así apuesto a vos, porque yo creo en tu persona y en todos los ratos que nos confesamos los miedos, las tristezas y las cosas que nos hacen felices. Y a vos mitsy querido, te incluyo en esas ultimas cositas. 

Te quiero muchísimo, no olvides que acá siempre tenes una amiga.




Gotitas

Se desata y se termina. No tengo tiempo de contar los pedazos rotos, por eso me limito a mirarlos. Descubrir sus formas y tratar de adivinar cuanto dolió todo esto. Pero me quedo a mitad de camino, me distraigo con las gotitas de agua que se cuelgan del marco de la ventana y se desprenden suavemente cayendo inevitable y definitivamente al vacío. Me pregunto las mismas cosas de siempre y encuentro las respuestas siempre del otro lado del camino y nunca me animo a cruzar. Me desespero porque me entiendas, pero no corresponde pedirte tanto. Soy tan triste en mi melancolía y tan finita mi existencia.
Nos desatamos y nos olvidamos de todo, porque el dolor es una marca que se lleva y se sufre, pero que con el correr de los días se agota. Y nace angustia. Esa angustia se apodera, pero se lleva como antes llevamos el dolor. Toda la vida es un maldito circulo vicioso, eso jamás cambiará.
Escucho los autos de la calle, suena música instrumental de fondo. Colectivos, bocinas, camiones, no los veo pero se que están ahí afuera, yendo y viniendo. Me siento miserable. Entonces tal vez, sea mejor arrojarme y dejar que todo acabe cuando, como aquella gotita, toque el suelo.

Mentira

Vengo de estar llorandome la vida, y si quiero puedo reirme hasta no poder más. Cenicienta de cuentos que nunca acaban, princesa de historias dramaticas de llantos y dolor innagotable. Ella, es tan preciosa, lo creerias si la vieras con mis ojos, tiene una eternidad en ser así, no sabe ser diferente. Su voz calida, envuelve y acaricia, adormece y tranquiliza. Su sonrisa lo ilumina todo, hasta la más densa oscuridad, hasta el más profundo abismo. Sus manos pequeñas y generosas, saben como dar amor, se acomodan en mis cabellos y hacen que se sienta tan lindo estar en sus brazos. No se porque deje que sucediera todo esto, no pude verlo venir ni tuve valor de detenerlo a tiempo. Ella me pidio un para siempre y yo quise darle la eternidad.
Cruce la calle con prisa, perdí la nocion del tiempo charlando con Juan, ¡es que siempre tiene tantas cosas que contar! Corrí hacia la primer parada de tren que se asomo delante mio al doblar la esquina, trate de recordar donde tenia monedas y acelere el paso, satisfecho de subir y poder acomodarme entre las histéricas señoras que se enredaban en tantos abrigos y entre tantos codos y pies. Todos tratando de hacer equilibrio, para llegar lo mas entero posible a destino. Quise sentarme pero me contuve, iba a quedar como un mal educado si esa señorita no se sentaba en lugar de  mi. Quise escuchar música, pero se me hizo imposible recordar en que bolsillo había dejado mis auriculares y no era buen momento para buscar, así que desistí casi de inmediato. Me deje llevar.
Ella ya estaba sin vida y yo no tenia ni un solo lugar en el mundo que pudiera calmarme el dolor. Cerré ls ojos y desee no ser más nada, ni materia, ni humano. Necesitaba desaparecer. No más.
Baje magníficamente a tiempo, a pesar de tanta gente y me detuve frente al portón de madera barnizada que brillaba de tan impecable. Pensé que cosas decir pero a la vez no pensé en nada. Entonces golpee.
Una voz me pregunto quién era y contesté con mi gracia. Si, mi nombre.
Entonces hable con ella, la bese, nos amamos mil veces. Pensé en el camino que hice para llegar a sus brazos y sentí que no fue nada un par de minutos en un colectivo, debería haber tenido que cruzar mares o montañas implacables, y aun así siempre hubiera valido la pena.
No respiraba, no se movía. Me espantaba, me moría, me dolía, me asustaba.
Le dije que la amaba y ella sonrió. Dijo que también me amaba. Y las horas nos acariciaban entre tanta perfección.
Pedí agua. Así murió. Se quito la vida en la cocina, con unas pastillas que consiguió gracias a su habilidad con las cosas ilegales. Las mezclo con su vaso de agua y me vio tomar el mio. Sonrió y me susurro algo que no escuche.
Entonces, murió.

- Te amo - Le dije - Todo eso de que te iba a abandonar, era mentira amor. Todo una mentira.



Historia Minima

Siempre supo que seria así, fuera donde fuera, sea quien sea, el siempre estaría ahí. Dejándola sola cuando más lo necesitaba, acariciándola cuando ella ya estaba harta de quererlo, susurrándole que se rinda cuando más cerca estaba de olvidarlo...

Atenea

Atenea tenia cabellos marrones que caian sobre sus hombros de una bonita forma. Siempre llevaba una sonrisa reluciente y la cabeza alta. Tenia una tierna mirada y su voz recordaba el dulce sabor de frutillas, muchas frutillas rojas que se estan a punto de comer. No sabia mucho de nada pero sabia bien como disimularlo. Era imparable, testaruda, buena, mala, indecisa. Imperfecta y perfecta a la vez.
Diosa de la guerra, de la sabiduría, de la justicia. De la habilidad. Y vaya que era habil, nada le costaba desarmar un corazón. Diosa de las estrategias, también. Siempre se las ingeniaba para convencer de que todo había sido sin la intención de lastimar, que nunca creyó que iba a terminar mal, que no lo volvería a hacer, pedido de disculpas. Y ya era suficiente. Estratega. Mentirosa. Inolvidable.


Madrid estaba preciosa esa mañana y decidí hacerme dueño de ella. Me dirigi directamente a los Jardines del Retiro, ese magnifico lugar del que tanto me hablaba mi papa y al que no pudo volver nunca más luego de que mamá falleciera. fue alli donde la vio por primera vez .
La Puerta de España es la entrada desde la calle Alfonso XII y fue alli por donde comenzó mi paseo, me deje cautivar y conquistar por la historia y la inmensidad de ese lugar y me sentí en medio de un libro de historia, de arte, de amor...

Me tomo por sorpresa. Y ahi la vi. Usaba dos dedos para enredarse el cabello entre ellos y miraba con mucha atención una de las estatuas del Paseo de la Argentina. Me la quede observando y me sonrojé al darme cuenta que hace mucho no miraba a una mujer tan hermosa. Me acerque casi sin haberlo planeado y sin querer también, sentí su perfume.


Le supliqué piedad, tenia tanto para ella, toda mi vida para ella. Me desgarraba de dolor, sentia como mi corazón se desarmaba dentro de mi pecho, me esforcé para verla bien, para adivinar sus pensamientos, lloré como un niño pequeño y al fin se termino. Al fin mi corazón decidió dejar de latir y la pude imaginar tan perfecta, que volví a sentir su perfume, ese que llevaba la primera vez que la vi. Senti la suavidad de sus labios rozando mi mejilla y su mirada, que era fuego, que era hielo. Esa mirada de la que fui esclavo tanto tiempo y ahora fin. Al lugar donde voy no sentiré más dolor.

Soneto

Todos van,
y yo sigo esperando a que se llene
este vacio..
Una lagrima que se escapa
de ojos que nunca he visto,
pero siento..
siento esa angustia.
Porque fue mio todo el dolor,
porque he sentido lo que es
que se destruya todo alrededor.

No existen extremos
a los que correr,
siempre estare en el centro
de la tormenta
y mis ventanas quedaran
abiertas para que el
agua todo se lo lleve,
todo se me va...

Tome una mano que se me tendio,
no recuerdo su nombre
ni el porque..
Luego sola estaré,
como ha sido siempre.
Estoy resignada a no poder
acortar la distancia
que separa mi esperanza
de la posibilidad..
de la triste posibilidad, de cambiar.

Repercusion

Tengo siempre la excusa
perfecta para creer que todo va bien..
Tengo siempre la excusa perfecta,
para ser o dejar de ser.
Tengo siempre una risa antojada
que se me escapa y te atropella.
Tengo tanto y tan poco que
hace rato no siento dolor.
Tengo mil cosas, y una mas..
y nada mas.
Tanto tiempo esperando y ahora
se bien que todo sera asi..
Nunca quise tanto nada,
y nunca vere tu adios..
Ella me dice que todo va bien
mientras apaga el televisor..

Silencios que perturbaran
mi mente para siempre
y una melodia que cantare
siempre cuando extrañe el sol..

Todos somos tan humanos
que deberiamos intentar..
cortar el viento con las manos
y dejar de tener para lograr..

Nunca tuvo sentido nada
de lo que podria decir..

tengo tanto y tan poco que
podria morir aqui..
tengo tanto y tan poco
que a nadie le extrañara
que ni dios ni el diablo
hayan reclamado por mi...

Fiasco.

Voy dejando mis multiples personalidades
y me resigno a ser tan solo yo.
Nos miramos en la penumbra
y no puedo entender como llegamos hasta alli.
Una vez alguien dirá que no somos dos
y contamos mal.
Una risa corta el aire y te miro..
reis con ganas y me muero.
Me muero por reir con vos..

Voy buscando algo con que terminar..
voy diciendole a todo el mundo
que no puedo olvidar..

Una casualidad que serpentea todas
mis posibilidades,
una sonrisa...


Me muero por que estes aca,
sublime es todo lo que tiene que ver con vos.
Y yo no me canso de ser tan simple,
ni de quererte tanto...


Somos un millon,
dos.
Un millon y dos mas.
No seremos parte del todo
quiero tenerte aqui...

Nada ni Nadie.

Busco una calma inalcanzable,
la atmósfera aquí no es fiable.
Quiero estar solo y solo todo estará bien
que nadie me hable, que no rompan este silencio, es mío.
Hoy quiero sentir el frío.

Vértigo que el mundo pare
y me separe del cansancio de vivir así
Harto de fingir excusas.
Musas siento huir de mi, cosas que viví,
esta cicatriz de traumas desangra versos, desarma el alma.

Es mi verdad maldita, mitad genio,
mitad flor marchita que se apaga
por que haga lo que haga,
el premio lo cambiara mi estado de ánimo.

Es este sentimiento pésimo que me tiene pálido,
Con mis colegas no soy cálido, ya no hay remedio.
Preguntan que sucede y me limito a mirar serio
mi amada siente el tedio, dice que estoy distante
me mira y se que ve una decepción constante.

Y si la vida es un instante, hoy quiero olvidar que existo,
quiero escapar a mi desierto sin ser visto
salir de este círculo, volar a otro lugar,
quedarme quieto, allí la soledad es mi amuleto.

Nada ni nadie hoy me acompaña en este baile,
quiero estar solo si solo todo estará bien.
Que nadie hable, me falta el aire,
por una vez que el mundo calle.

Me importa una mierda lo que el resto diga,
que se alegren o que me envidien por todo lo que consiga.
mi única enemiga es esta mente rota desde crío,
Abre puertas prohibidas empujándome al vacío.

Sonrío por compromiso y casi no veo a los míos,
mi familia, la gente que mas me quiso.
Con mi rap estoy de luto, no disfruto, es mi veneno
ver que escriba lo que escriba, pienso que no soy tan bueno.

Y si pierdo confianza, atado a la circunstancias,
vago igual que un zombi, temores nunca los vencí
Y con dios mantuve un pacto demasiado triste,
el jamás habla conmigo y yo no digo que el no existe.

Perdiste el norte?
Yo lo perdí al jugar con miedo
al sentir nervios traicioneros tensando mis dedos
puedo soportarlo y se esquivarlo y nada cambia
ahora mi corazón es como un invierno en Finlandia.

No queda rabia, solo pena,
una gangrena que mis venas pudre
pieza perdida del puzzle que nació un 1 de octubre
y desde entonces vive condenada y loca, rosa espinada,
sangra quien la toca.

Quise compañía y obtuve un monólogo,
quise un final feliz y me quede en el prólogo,
La droga es el peor psicólogo, nunca curo mi ahogo
solo quiero correr a otro horizonte y estar solo.

Nada ni nadie hoy me acompaña en este baile
quiero estar solo, si solo todo estará bien.
Que nadie hable, me falta el aire
POR UNA VEZ QUE EL MUNDO CALLE.


&

Tiritando de desconsuelo, tiritando de dolor. Tiritando por el excesivo calor, de este invierno. Pidiendo piedad, por favor. Pero jamás sintiendo frío.
Una vez quise conquistar un pais entero, ser dueña y ama de esas tierras... tener el poder, el control. Después me conforme con irlo a visitar, ser una turista más. Tomar fotos y volver queriendo que alguna vez me vuelva a suceder, otra vez.
Una vez quise ser la mejor, la más capaz, la que todo lo pudiera. Pero me conformé con ser buena solo en algunas cosas, hacer mas o menos bien otras tantas y no querer saber de las otras que desconozco.
Una vez quise ser hermosa, extremadamente perfecta. Tener cabellos de ensueño, una sonrisa deslumbrante, y una figura que roce la divinidad. Pero me conforme siendo bonita para algunos, y para el resto una más que ni siquiera tienen en sus registros.

Y después de tanta lucha, entiendo que no consegui nada. Y quisiera no haber nacido yo, para saber que se siente poder conseguir algo. Estoy destinada a tan poco? O acaso es que no me esfuerzo lo suficiente?

Después me termine acostumbrando y deje de luchar por todo.
Y ahora me siento claustrofobica, nunca me senti tan sola.


Y todo desordenado, todo mal escrito, todo poco elaborado. Porque es asi como de verdad soy. Escribir me da la posibilidad de hacer borradores, pero la vida real no.

Nota

Nunca más quise tenerte en mi, las histerias del corazón duelen poco porque se extinguen, el dolor no llega a sentirse, no llega a la piel.
Me vas a decir que nunca amaste así? Serias capaz de tanta mentira? Si nos conocemos de otro tiempo, sé bien a que leyes te atienes. Se bien donde olvidaste tu risa.
Me vas a decir algo más? Pues vete.
No se que tiene de bueno tener la cabeza tan vacía, que le ves de divertido? No puedo quererte menos, pero si puedo echarte al olvido.
Nunca más quise nombrarte con mi boca, siento que te puedes escapar de mi pecho… No creas que soy tan ilógica, sólo persigo un sueño, ser quien quise ser siempre y no volver a verte de nuevo.

Letras

Un tiempo para aca, me detengo a sentir. El tiempo para ir se agota, nunca quise decirte así. Una triste realidad nos mira sentada cómoda en el umbral. No podemos decir que no, ya hemos vivido deteniendonos en el dolor. Quisiera ser yo mismo, pero todo esto me tira otra vez. Un tiempo para aca, me detengo a sentir. Cada vez que te reis, encendes locuras que no podrás manejar. Esperando vagalumes, quisiera un instante y vivir a la vuelta de esta esquina. No soy bueno haciendo canciones, y siempre odie tanto la poesia. Me encantaria decirte que tal vez, me quedo esperando en este mismo umbral. Te miro y no te entiendo, no entiendo que me trajo hasta vos.